viernes, 19 de abril de 2013

A mi hija


Te miré cuando te fuiste, 
de la mano de tu amado,
tus ojos resplandecían
por tu corazon enamorado.
¡Has crecido tanto!
si parece que fue ayer,
que llegaste a mi vida,
el día que te vi nacer.
Hoy eres una jovencita,
mi princesa, mi luz, mi sol,
la compañera de mis días,
la alegría de mi corazón.
No me da miedo perderte,
sé que no sucederá,
y quiero heredarte,
la mayor felicidad.
El día que te vayas,
de esta la casa de tus padres,
sentiré que he cumplido,
con lo que debo enseñarte.
Sé que me estoy adelantando,
todavía no te vas,
sigues siendo mi niñita,
y eso nunca cambiará...